Fermentaciones Lactobacillus Streptobacterium y Betabacterium

Fermentaciones Lactobacillus Streptobacterium y Betabacterium

Fermentaciones Lactobacillus Streptobacterium 






http://recopilacionapuntes.blogspot.com.es/

Las fermentaciones mediadas por bacterias del género Lactobacillus y Streptococcus (incluyendo especies como Streptococcus thermophilus) son procesos clave en la producción de alimentos fermentados, especialmente lácteos. Estas bacterias ácido-lácticas (BAL) convierten azúcares como la lactosa en ácido láctico mediante fermentación homoláctica, bajando el pH y generando sabores ácidos característicos, texturas firmes y conservación natural.

En el yogur, la simbiosis entre Streptococcus thermophilus y Lactobacillus delbrueckii subsp. bulgaricus es emblemática: el estreptococo inicia la acidificación rápida y produce compuestos como acetaldehído (aroma), mientras el lactobacilo profundiza la acidez y libera péptidos bioactivos. Esta cooperación acelera la coagulación de caseínas y mejora el perfil sensorial.

Otras aplicaciones incluyen quesos, kéfir, chucrut, encurtidos y embutidos fermentados, donde especies como Lactobacillus plantarum o Lactobacillus fermentum dominan fermentaciones vegetales o mixtas, aportando además propiedades probióticas: mejoran la digestión, refuerzan la microbiota intestinal y generan metabolitos beneficiosos (vitaminas, exopolisacáridos).

Estas fermentaciones no solo preservan alimentos, sino que potencian su valor nutricional y funcional en la dieta humana.



Fermentaciones Lactobacillus Betabacterium




http://recopilacionapuntes.blogspot.com.es/


Las fermentaciones asociadas al grupo Betabacterium (clasificación antigua de Orla-Jensen, 1919) corresponden a las bacterias ácido-lácticas heterofermentativas del género Lactobacillus, hoy reclasificadas en especies como Levilactobacillus brevis (antes Betabacterium breve), Lentilactobacillus hilgardii, Lactobacillus buchneri y similares.

A diferencia de las fermentaciones homolácticas (principalmente ácido láctico), estas realizan la vía de la fosfocetolasa, produciendo ácido láctico, CO₂, etanol y/o ácido acético en proporciones equimolares a partir de hexosas, y metabolizando pentosas con mayor eficiencia.

En alimentos, destacan en fermentaciones vegetales como chucrut, kimchi, encurtidos y sauerteig (masa madre), donde generan efervescencia, aromas complejos (acetato de etilo) y texturas crujientes. En vinos, especies como L. hilgardii intervienen en fermentación maloláctica o, indeseadamente, en deterioro de vinos dulces de alta graduación (produciendo moco, acidez volátil). En cerveza, causan avín (sabor agrio indeseado) por su tolerancia al lúpulo.

Aportan beneficios probióticos (mejora inmunidad, antioxidantes) y propiedades tecnológicas (producción de exopolisacáridos, dextranos), aunque requieren control para evitar excesos de gas o sabores off.